Occidente

Si yo fuese iraquí o siria

Es viernes 13 de noviembre, y en Bagdad suenan de nuevo sirenas, es otro atentado. Esta vez las víctimas mortales fueron 18 personas (sí, personas; como usted y como yo) reunidas para celebrar un funeral. Un día antes los medios de comunicación informaban que 40 libaneses eran asesinados tras dos atentados suicidas en Beirut, y entre otras cosas, se puede leer por ahí, que Boko Haram destruyó más de 1000 escuelas en el 2015…

Pero la ola de indignación y repulsa sólo llegó tras la sangre derramada en París. Dicen los medios de masas que al menos 129 personas fueron las víctimas asesinadas.  La furia que los gobiernos occidentales han fraguado durante años de intervenciones en una tierra que no le pertenece, que no comprenden y sobre la cual no tiene ningún derecho de injerencia se ha notado, esta vez, en la capital francesa. Pero también en el Líbano y en Turquía y en Siria se vertió la sangre de los inocentes.

El mundo virtual se volvió tricolor en cuestión de horas, y el #JesuisParis inundó las redes sociales. Otro eslogan para los hipócritas; ¡no es preciso pararse a analizar amigos míos!, la artillería del pensamiento nos hace el trabajo. “Nuestros caídos” recibirán su homenaje y el duelo se mantendrá, con suerte, un par de semanas. Pero… un momento, y los que fueron asesinados en Beirut ¿no son nuestros caídos? Los miles de muertos en la guerra Siria ¿no son nuestros caídos? Los iraquís que han sufrido dos intervenciones y ven  su país despedazado ¿no son nuestros caídos? Con lo “nuestros caídos” me refiero lógicamente a que murieron por culpa de nuestros presidentes y sus políticas.

Obviamente no quiero decir que sintamos lo mismo por un europeo muerto bajo el terrorismo  que por un sirio o una libanesa, un yemení o una libia, ¡faltaría más! Por mucho que los fariseos traten de disfrazarse de buenos samaritanos ya no resulta creíble, y el #JesusisParis no es más que fariseísmo edulcorado para una sociedad adoctrinada e infantilizada. Maduremos y tengamos dignidad asumiendo las consecuencias de nuestro deshonroso dejar hacer al político de turno. Nos dejamos engañar por los creadores de opinión y somos integristas de una democracia demencial: un sistema que por el momento sigue creando opresores, oprimidos y orgullosísimos hombres de estado que mandan a sus propios soldados a morir en una guerra que no es la nuestra. Los soldados deben estar en casa, para defendernos si fuese preciso, no atacando.

Así somos, en esto no hemos convertido. Las democracias europeas envueltas en su propia decadencia han fracaso al no ser capaces de asegurar que los ciudadanos respeten la vida de sus semejantes; pues como todos ustedes saben, muchos de los terroristas que ingresan en las filas del Estado Islámico tienen pasaportes de Occidente.

La inteligencia y la templanza han huido del viejo continente y la respuesta de Francia fue, con toda seguridad, alabada por los terroristas. Los bombardeos sobre Raqqa generarán más rabia,  más caos y serán un buen reclamo para la propaganda del EI. De verdad no hemos vuelto tan estúpidos que no somos capaces de comprender que es precisamente este intervencionismo el que ha creado al EI; o es que la propaganda de nuestros gobiernos y sus consignas nos impiden ver que el viernes 13, los daños colaterales de  las políticas occidentales en Oriente Medio fueron los 129 seres humanos asesinados en París.

El show está en marcha, y muchas voces surgirán pidiendo leyes “antiterroristas” que puedan ser homologables con la Patriot Act de Estados Unidos. Sí, señoras y señores, como anunciaba en la portada de Le Parisien: C´est la guerre, una nueva embestida de los gobiernos contra los ciudadanos que los financian, más bombas, más terror, menos humanidad, menos coherencia y menos libertad para el mundo. Y cada cierto tiempo seguiremos llorando nuestros propios daños colaterales.

 

Si yo fuese iraquí o Siria, ardería de indignación al ver como el mundo se deshace en sollozos y se enarbola la bandera del victimismo de eso que llaman “la Yihad”. Pensaría que lo de París es una muestra más de la barbarie cotidiana en la que vivo, pero con una diferencia, a mis amigos y familiares muertos no los llora el mundo, no se iluminan las ciudades con los colores de la bandera del país donde me toca sobrevivir, no se organizan actos de estado y no hay un coro de plañideras mediáticas preparadas para descomponerse en llantos cuando un terrorista decide suicidarse y arrebatarle la vida al mayor número de personas posible.

Si yo fuese iraquí o siria lamentaría a los muertos de París y me uniría al coro que pide el #PrayforParis pero  después lloraría sola al asomarme a la ventana y ver a la vieja Bagdad, o la inmemorial Damasco envuelta en la muerte, la desesperanza y el olvido.

Señores y señoras  lo de Francia fue un ataque terrorista; lo de Irak, lo Siria o lo de Libia ES LA GUERRA.

Anuncios

Rusia aplica la fórmula euroasiática en su política exterior y fortalece su alianza con Bachar Al-Assad

La intervención de Rusia en la guerra siria constata la seguridad del Kremlin en su programa de política exterior euroasiática. El eurasianismo es una teoría política propiamente rusa que se enmarca dentro de apuesta por la multipolaridad1 en la relaciones internaciones. La Federación Rusa, según los postulados eurasiáticos, se presenta como un polo de poder que puede llegar a consolidar la estabilización de Eurasia.
Se trata de un movimiento totalmente coherente dentro del discurso y la visión que Rusia tiene de su papel en el escenario internacional. La vía euroasiática se presenta desde Moscú como una apuesta por las relaciones internacionales basadas y encuadradas en las normas del derecho internacional y de los tratados; la intervención en Siria está destinada, según el gobierno ruso, a asegurar la estabilidad de la zona y lógicamente proteger sus propios intereses.

El gobierno de Vladimir Putin ha sabido aprovechar un momento clave para intentar reorientar la deriva de la actual política occidental en Oriente Medio. Mientras los representantes europeos debaten en reuniones fallidas sobre cuantos refugiados puede acoger cada uno de los estados miembros, y muestran a las audiencias europeas su incapacidad para gestionar todo aquello que no esté puramente planificado de antemano. Desde Rusia se apuesta por ir a la raíz del problema y acabar con la guerra mediante la alianza con el presidente Bachar Al Assad. La postura rusa se encuadra en la táctica intervencionista que fuera iniciada por Estados Unidos en su lucha contra el denominado terrorismo internacional, y se sustenta legalmente en sus tratados de seguridad con el estado sirio.

Atacan la embajada de Rusia en Siria por su apoyo a Al-Assad foto: EFE STR (LaNacion.com.ar)
A pesar de la contienda mediática en los países occidentales, las posibles nuevas sanciones a las que puede verse sometida su contraída economía y los diversos recursos de coacción del derecho internacional que pueden ser usados en su contra, el gobierno de Moscú ha asumido un papel proactivo en la región.

La estrategia rusa difiere sustancialmente da las últimas intervenciones occidentales en los conflictos surgidos a la raíz de las mal denominadas “Primaveras Árabes”, dónde el apoyo internacional a los “rebeldes” ha ocasionado serios problemas regionales, como en el caso libio y la expansión de la inseguridad a Malí tras los bombardeos franceses contra Gadafi .

Putin sigue una lógica clara en las dos dimensiones que implica la intervención de su ejército en el conflicto sirio. Por un lado, entiende que es preciso una alianza con las fuerzas que se integran dentro de la facción del presidente Al Assad para apuntalar la seguridad en el país y frenar el avance de los grupos terrorista Daesh y Al-Qaeda. Según el presidente ruso, esta es una premisa necesaria para estabilizar Siria y empezar un proceso de transformación política interna que ha sido revindicado claramente por los ciudadanos.

Por otra parte, el tablero internacional se balancearía hacia un nuevo reparto del poder en una región dominada por la correlación de fuerzas entre Arabia Saudí, Irán e Israel y sus aliados occidentales.
La participación del partido Baaz y de su presidente en una posible mesa de negociaciones para la resolución del conflicto es una garantía que podría asegurar la vocación laica y multiconfesional de Siria; dado que el propio Bachar Al Assad es miembro de una minoría religiosa (alawita) y Siria un país donde históricamente han convivido varias religiones y diferentes ramas del Islam. Si este marco llega a concretarse sería complejo que alguna facción wahhabita llegase al poder por la vía oficial y se estableciese en Damasco un poder colaboracionista con Ryad. Además, la Federación Rusa podría asegurar su preciada presencia en el Mediterráneo gracias a la base marítima que tiene en la ciudad siria de Tartus.

Base de Tartus Con una Siria estable, Irán, su aliado tradicional, se vería en una situación más ventajosa en la denominada Guerra Fría que sostiene con Arabia Saudí. El gobierno iraní, presidido por Hassan Rouhani, podría concentrase en sus asuntos internos (sin dejar de prestar atención a sus fronteras con Irak, Afganistán y Pakistán) y tratar de buscar solución a la crisis económica que sufre el país, dentro de un nuevo marco de distensión con Estados Unidos, establecido gracias al avance de las negociaciones de su programa nuclear. De esta manera, Teherán iniciaría un afianzamiento de su estatus regional, encaminado hacia su fortalecimiento como polo de poder proyectado hacia la concreción de un marco multipolar también defendido por China y la propia Rusia, que frene la política neoconservadora estadounidense en la región capitaneada por su aliado saudí.

La estrategia de Moscú busca alejar la influencia del atlantismo anglosajón en una región crucial para su seguridad y frenar el proceso de contención que la OTAN ha establecido de manera decisiva tras el golpe de estado en Ucrania y la posterior guerra de secesión que se mantiene en el este del país.
Es evidente que la intervención rusa va a generar una respuesta occidental, la probable reelección de Erdogán en Turquía afianza las posiciones de Estados Unidos y la UE en la región, pero el equilibrio de poder ya no es el mismo, y es complejo que la opinión pública occidental acepte de nuevo un apoyo oficial a los oponentes del régimen sirio entre los que se encuentran grupos terroristas.

Aunque los nostálgicos de la Guerra Fría puedan comparar el escenario sirio con la guerra de Corea, la diferencia es bastante importante; la economía estadounidense no muestra atisbos de transformar su política de expansión artificial del crédito y parece que seguir imprimiendo moneda y endeudarse es su única y apuesta, mientras Rusia podría romper esta tendencia volviendo al patrón oro y blindarse frente a la injerencia del dólar en su economía. El simple indicio de que algo así podría suceder es uno de los principales frenos para los planes occidentales de repliegue de la influencia regional de Rusia.
A la hora de analizar esta etapa de la política exterior rusa es preciso tener en cuenta todas las implicaciones, no solo las meramente formales. Más allá de la propia intervención, el Kremlin pretende mandar un mensaje a Occidente: Rusia sólo ha necesitado dos décadas para fortalecerse y su renovación le permite una mayor capacidad de maniobra, con lo que cualquier estrategia antirrusa basada en los preceptos que guiaron la Guerra Fría no va a ser correcta. Occidente no ha entendido que la actual Federación de Rusia no tiene más ideología en sus relaciones internacionales que sus propios intereses nacionales, no parte de una base desde la que intentar cambiar al mundo, si no que pretenden establecerse en el panorama internacional mediante el respeto a las normas del Derecho Internacional; al menos esa es su consigna.
Rusia ha aprendido de su propia historia la importancia de transmitir el mensaje adecuado en el momento clave; las consecuencias de su discurso y su coherencia pueden acelerar el proceso de transformación de un panorama internacional que se inclina hacia la multipolaridad que ellos defienden.


1La idea de multipolaridad que propugna la política exterior rusa no se corresponde con el concepto clásico de la teoría realista, que define este concepto como una “constelación de centros de poder autosuficientes que poseen amplios recursos materiales y que o bien se equilibran o se enfrentan entre ellos”; desde el Kremlin se interpreta esta noción como la superación de la idea de anarquía reinante en la comunidad internacional a partir de unas “relaciones institucionalizadas e inclusivas”, siendo el modelo multipolar el mecanismo mediante el cual hacer frente al proceso de globalización occidental. Vïd: MAKARYCHEY, Andrey: “Rusia en un mundo multipolar: El papel de las identidades y los mapas cognitivos” en: Revista CIDOB d´Afers Internacionals, nº 96, 2011, pp.25-43

SYRIZA, SUIZA Y LA UNIÓN

Son días caóticos  en lo que resulta complejo calibrar que va a pasar en el futuro más próximo, hay demasiados frentes abiertos y los que manejan el timón parecen haber sucumbido ante la arrogancia.

El próximo día 25 de enero los griegos van a votar, no libremente claro, ya que la maquinaria de presión de la Unión ha comenzado a mover ficha. El jueves, Draghi, va a reunirse con sus consejeros para confirmar que van a seguir haciendo lo mismo que hasta ahora; curiosamente el posible rescate a Grecia quedará postergado hasta que el nuevo ejecutivo heleno tome el poder el próximo 10 de febrero.

Ha quedado demostrado que la monetización de la deuda (lo que se ha hecho hasta este momento) es decir la compra de la deuda pública para que el crédito fluya poniendo nuevo dinero en el mercado, no funciona. Es de poco inteligentes pensar que se puede seguir creando dinero de la nada ilimitadamente, ya que el BCE puede fabricar el dinero que quiera para prestárselo a bancos o gobiernos, y aún más estúpido, si se me permite la expresión, caer en la arrogancia del rumbo fijo y la intervención estatal de la economía.

La crisis del Euro

Europa no va a salir de esta crisis con tales medidas. Si se reflexiona fríamente lo que pienso que quieren realizar es: fabricar dinero, para que la gente gaste y las empresas inviertan (y de paso lo amigos de los políticos, los banqueros, ganen un poquito más) esperando supuestamente que esto vaya a reactivar la economía. Pero como ese dinero ha sido creado de la nada, una vez que  se acabe de gastar ya no volveremos a estar en la situación de partida, que es nefasta, sino que estaremos todavía más endeudados,los empresarios se dará cuenta de que sus inversiones no fueron la adecuadas, y así en un ciclo cuyo final podría ser irremediablemente la muerte del Euro.

images

La realidad es peor de lo que imaginamos, Suiza ya no quiere saber nada de la moneda única, no quieren más Euros ya que, entre otras cosas, no están dispuestos a financiar la deuda de ciertos países europeos con el riesgo de que nunca sea liquidada. Y Alemania no hace lo mismo porque no puede….

Y no nos olvidemos del oriente europeo: Estonia, Letonia y Lituania ya no son los Tigres del Bálticos y sus cuentas empiezan a fallar. Por no hablar de Rusia, que sufrió la irá de la guerra monetaria;  si los banqueros rusos dejan de pagar a sus colegas alemanes, italianos y franceses, comenzaríamos a vernos en otro aprieto. Demasiados frentes abiertos.

Los no revolucionarios

Por otro lado tenemos a Syriza, que no cunda el pánico aún, Syriza no es revolucionario, lo que quieren es intentar que su país salga de la crisis pero están rotundamente equivocados. La solución no pasa por la izquierda más tradicional: nacionalizar bancos, subir impuestos, aumentar el salario mínimo, aumentar en gasto en educación, etc. No pueden hacer lo que proponen básicamente porque el país no tiene dinero. Y mucho menos podrán mejorar la situación de manera permanente si lo que aspiran es a aumentar el poder y gasto del Estado, que fue precisamente uno de los motivos que provocó que los griegos estén en tan compleja situación.

No hace falta irse a Grecia para entender la desesperación de un pueblo que gastó lo que no tenía y cuyos político se dedicaron a su más tradicional ocupación: la corrupción. La realidad se impuso y lo seguirá haciendo.

Es perfectamente lógico que tanto Tsipras como Iglesias crean que pueden mejorar la situación de sus paisanos, y personalmente no dudo de su buena intención, pero como decía Nietzsche: nos castigarán por nuestras virtudes, no por nuestros defectos. Y las virtudes de estos dos hombres aún no han entrado en la dinámica del poder. Una vez dentro pasarán a ser más conservadores y en ese afán de tener razón y solución, comenzarán a combatir por continuar en sus cómodos asientos y desatarán un mecanismo de propaganda estatal que nos va a dejar impresionados.

Alexis Tsipras y Pablo Iglesias en Atenas./Foto: Clara Palma Hermann/ El Diario.es

Alexis Tsipras y Pablo Iglesias en Atenas./Foto: Clara Palma Hermann/ El Diario.es

La situación les favorece, son la única apuesta clara para un “cambio”. El segundo problema es que su virtud es su mayor peligro, son demasiado ideológicos. La consecución de sus ideas necesita someter económicamente a todos los ciudadanos de sus países (lo mismo que pasa hoy pero aumentado el nivel). En su modelo, por desgracia, no es suficiente solo el control económico, tienen una aspiración ideológica que pasa por la dominación de la naturaleza humana, creen en el hombre nuevo, el que es responsable, incorruptible y justo, con la excusa de alcanzar esta meta (a la que nunca se llegará, por que un hombre con poder siempre tiene tentaciones)van a insinuar la necesidad recortar las pocas libertades que quedan, para que ellos las custodien y las gestionen. ¿Por qué habríamos de fiarnos de una nueva clase política con más poder?

Lo verdaderamente revolucionario  es pedir que vuelva el dinero del pueblo, el patrón oro. Pero claro, con el oro, los políticos, nuevos o viejos, no podrán manipular la economía ni enriquecerse, y el Estado sería cada vez más prescindible ya que los individuos tendrían el poder real de su destino.

Desde mi óptica la solución pasa por reducir el tamaño de la terrible institución estatal,  permitir que la inteligencia humana salga adelante. Las personas sin la coacción de los ejecutivos nacionales son la única solución a este descalabro. Menos Estado, menos impuestos y más libertad.

Y por supuesto hay que replantearse este invento de la Unión Europea, que no es otra cosa que un megaestado financiado por  agotados contribuyentes, que de democrático tiene poco, y que a efectos prácticos no cumple con su función, la actual situación del viejo continente es una evidencia de su fracaso.

Lo que viene

Dice una teoría geopolítica que Grecia muestra  el futuro Europa, para conocer el estado del continente hay que mirar hacia el país que inventó la democracia. No creo que haya mucho que comentar.

Las próximas elecciones de la República Helénica pueden aportar pistas sobre lo que va a pasar en el estado español el próximo otoño. Me viene a la cabeza que un año antes de que Felipe González ganase las elecciones generales (con todo lo ello significó), el Pasok (Socialistas griegos) consiguió 170 diputados en el parlamento griego, llegando al poder por primera vez tras la Dictadura de los Coroneles, en las terceras elecciones de la República. Sería una casualidad…

Vayamos a lo importante, el pronóstico (sin tener en cuenta cualquier movimiento tramposo de los unionistas de la UE en los próximos días): Syriza gana con mayoría simple, pacto a la vista e inestabilidad para gobernar. El domingo es el verdadero día D.

YELTSIN Y LA OTAN

La creación de la OTAN fue una consecuencia de la política de contención occidental hacia el comunismo ruso; pero cuando el comunismo ruso dejó el Kremlin, la OTAN continúo y  esta institución se mantiene hasta la actualidad. Las relaciones con la Alianza Atlántica  fueron y son un tema espinoso y complejo para el gobierno de la Federación Rusa.

En los últimos momentos de la URSS, uno de los acontecimientos en el que los dirigentes soviéticos jugaron un papel fundamental fueron las negociaciones de la reunificación alemana. En estas reuniones se abordó un tema transcendental para la Unión Soviética, las autoridades estadounidenses afirmaron que la OTAN no se expandiría hacia el este, aunque este compromiso no se plasmó por escrito, la Federación Rusa comenzó a vislumbrar que la OSCE (agrupaba a 35 participantes) sería la heredera de la OTAN (estaba integrada por 16 miembros) y el Pacto de Varsovia, convirtiéndose en el núcleo institucional encargado de tomar las decisiones de seguridad a nivel regional. En este contexto, Rusia, en calidad de gran potencia tendría capacidad de veto a las decisiones, una situación muy privilegiada que no tendría ni en la OTAN ni en la Comunidad Europea.

Pero las aspiraciones de la Federación Rusa se quedaron en eso, aspiraciones. Para poder seguir operando como actor en la seguridad europea la OTAN desarrolló un nuevo Concepto Estratégico en la Cumbre de  Roma, que tuvo lugar los días 7 y 8 de noviembre de 1991. La Alianza Atlántica asumía nuevas funciones: dialogo y cooperación que se sumaban a la labor tradicional de defensa colectiva. En esta reunión “la agonizante URSS (y dos meses después la nueva Federación Rusa) quedaba de facto excluida del principal ámbito de discusión de la seguridad Euro-atlántica”[1] El nuevo Concepto Estratégico de la OTAN contemplaba además la posibilidad de realizar operaciones fuera del área determinarán inicialmente por el Tratado de Washington (La guerra de los Balcanes)

Los antiguos países del Pacto de Varsovia quedaron integrados en el Consejo de “Cooperación del Atlántico Norte” a este organismo se unieron sobre todo los países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI). Esta relación se caracterizó por un limitado diálogo. A pesar de que la ampliación no estaba en los planes de la OTAN cuando se firmó el fin de la Guerra Fría en la cumbre de Malta, el nuevo presidente Clinton, en base a la superioridad unipolar de Estados Unidos tomó unilateralmente la decisión de esta expansión, mediante el programa “Partnership for Peace” aprobado en la Cumbre de Bruselas de 1994.  A partir de esta iniciativa se comenzarían a desarrollar programas de cooperación bilateral con los países de Europa Central y Europa del Este. El principal objetivo era  la colaboración de estos estados en materia de seguridad, y el establecimiento de una colaboración militar. Se abría la puerta a todos los países que pretendían contribuir con la seguridad o ingresar como miembros. Rusia participó, desde el 22 de junio de 1994, y apoyó el programa “Partnership for Peace”.

1993, Visit to NATO by Boris Yeltsin

La imagen de Yeltsin tras la primera guerra de Chechenia quedó muy deteriorada, cuando el gobierno ruso se entera de la expansión no puede hacer nada para pararla, sienten que ese movimiento estratégico es peligroso para la seguridad de Rusia y que Occidente intenta de nuevo aislar a su país.

A pesar de ello la Federación Rusa estuvo dispuesta a continuar colaborando e incluso participó en la contingente IFOR de la OTAN en Bosnia en 1996; la Duma puso la condición de que las tropas rusas no recibirán órdenes de la cadena de mando de la OTAN. El motivo de esta intervención fue evitar el aislamiento al que se vio sometida por la Alianza Atlántica. Rusia firmó en 1997 el “Acta Fundacional sobre las relaciones mutuas, cooperación y seguridad entre la OTAN y la Federación Rusa”, ese mismo año esta Organización invita formalmente Polonia, República Checa y Hungría. Para los rusos la OTAN es una amenaza a su territorio, la crisis de Kosovo parecía corroborar su tesis.

 

[1]RUÍZ GONZÁLEZ, Francisco J.: “Las relaciones OTAN-RUSIA desde la caída del muro de Berlín: La cumbre de Lisboa” en: Instituto Español de Estudios Estratégicos, diciembre de 2010, p. 2

LOS QUE VIVIMOS QUEREMOS DEJAR DE SER VASALLOS

Cada vez es más difícil sobrevivir, el mundo se ha convertido en un lugar terrible para la mayor parte de sus habitantes, resulta complejo no derrumbarse ante la cantidad de amargura que recorre la Tierra. Muchos podrán tacharme de pesimista, y puede que tengan razón, pero la situación es tan grave que no hay tiempo para ver el lado bueno las cosas. Ahora es momento de reflexionar y decidir qué hacer.

Hemos llegado a un punto como especie que la palabra civilización nos queda grande. Nos hemos corrompido y estamos en decadencia, nos dejamos llevar por la vida cómoda y apacible, hemos alimentado el cuerpo pero no el alma. Creíamos que la situación se iba a mantener, pensábamos que, aquí, entre el Atlántico y  el Mediterráneo la riqueza continuaría creándose al mismo ritmo, mirábamos con desprecio las penalidades del pasado, juzgamos con impunidad y pecamos de soberbia.

No aprendimos nada de la Historia, los valores que en ella prevalecieron están despreciados por nuestra eminente lógica. Ahora que ya no disponemos de la seguridad de los bolsillos llenos y la opresión es cada vez mayor, ahora, no tenemos refugio espiritual.

No sabemos sufrir, lo tuvimos todo ¡y no lo sabíamos! Todo se daba para nosotros, el porvernir más esperanzador nos esperaba, nosotros éramos los elegidos. Los que nacimos antes de la caída de la URSS llegamos a creer que nunca podríamos conocer una situación de despotismo semejante.

La humanidad ha conseguido grandes logros, pero olvidamos lo más básico, tener en cuenta nuestra propia naturaleza. No comprendimos que la política debe ser ejercida por hombres libres mediante la colaboración voluntaria. Cuando otorgamos el poder a un grupo de personas y permitimos, “legalmente”, que nos quitarán la libertad, nos olvidamos de una parte de nuestra esencia, la más peligrosa, no somos incorruptibles. La tentación de aumentar el propio beneficio personal, sea cual fuere, crece a medida que tienes a más personas bajo tu control.

Permitimos impunemente que nos sometieran bajo las leyes, nos hicieron creer que necesitamos ser gobernados y dejamos que aquellos que nos representan cometieran auténticas barbaridades contra nuestros semejantes y contra nosotros mismos.

Como era de esperar la corrupción moral se extendió como un cáncer desde la altas esferas del poder, crearon un sistema totalmente erróneo, al menos para la gran mayoría. Tuvieron ya demasiadas oportunidades y no han aprendido nada, volvemos a estar al borde del colapso. Si siguen actuando sin sensatez podemos llegar a conocer una gran crisis. La mayor de Occidente, y el caos se desatará. Puede que exagere, pero esto es lo que percibo.

En medio de este desconcierto provocado por los jefes de los estados del mundo y sus amigos, los empresarios más poderoso de la Tierra, estamos nosotros, una generación a la que ahora llama X, si ellos supieran… Lo tuvimos todo, es cierto, llegamos cuando este país empezaba a conocer la riqueza, muchos de nosotros hicimos lo necesario para alcanzar la meta, pero un día el camino se difuminó y todo  se desvaneció. Nuestro ánimo cambió, y el que ha conseguido ponerse a andar arrastra la pena de ver frustrados muchos presentes.

Siempre oí que de los sufrimientos más profundos se pueden sacar las más hermosas obras, y ese tiene que ser nuestro deber; sufrir, derrumbarnos si es preciso, salir más fuertes y revitalizados para tener el valor de parar esta vorágine. Debemos sacar lo mejor de nosotros mismos, luchar contra la pereza que provoca la dominación estatal y social. Nos toca aprender e ser fuertes y tratar de convertir la supervivencia en un acontecimiento más amable para la mayoría de los que habitamos en este planeta.

No es empresa fácil, el primer combate tiene lugar en nuestro interior. Creo que el mundo  mejorará a medida que los individuos mejoren, esa debe ser la clave. Claro está que cada persona tiene en mente una idea distinta de lo que suponer ser mejor, pero debemos ir a lo más práctico: la libertad y el respeto. Es preciso que todos seamos libres de nuevo, que tengamos la seguridad de poder ser independientes. Nuestra existencia tiene que ser un reflejo nuestro esfuerzo y de nuestro trabajo. Pero la realidad nos pega como una bota en la cara, el  sacrificio y el empeño parecen carecer de valor, hemos construido una gran trampa para todos, y lo peor es que nosotros la mantenemos con nuestro dinero de papel.

La gran farsa del estado civilizado y democrático, el gran Occidente iluminado. Forjamos el Estado a sangre, fuego y dolor, caímos en la tolerancia al mal, y ahora pagamos las consecuencias de nuestra laxitud racional.

Es momento de decidir de que lado queremos estar cada uno, si a favor de la libertad o de la tiranía,  la elección no es sencilla. La tiranía confunde hasta las mentes más brillantes y trasforma la buenas intenciones,cuando las hay, en macabros hechos, infunde la debilidad a las almas. La tiranía es el Estado, una élite que puede decidir impunemente sobre las condiciones de la vida y de la muerte.

Los que vivimos queremos dejar de ser vasallos y para esto necesitamos que dejen tranquila nuestra economía, nuestra moral, nuestra educación….Es preciso asumir la responsabilidad que supone habitar este mundo, no puede haber más demora. La libertad total requiere fortaleza y valentía para alcanzar un nuevo tiempo, un tiempo más humano.

UCRANIA MÁS ALLÁ DE LA GEOPOLÍTICA

Si el viejo Curzio Malaparte volviese a la actual Ucrania muy probablemente tendría que añadir un nuevo capítulo a su libro Técnica del Golpe de Estado. El derrocamiento del presidente Yanukovich mediante la instrumentalización de las manifestaciones ciudadanas es el ejemplo de un nuevo tipo de intervención en la política interna de los estados. Pero el “internacionalismo democrático” tiene sus costes[1], la ayuda no es gratuita y pronto la República de Ucrania tendrá que pagar la deuda que su actual gobierno ha solicitado a Occidente.

EFE

EFE

En la cumbre de Vilnius, Yanukovich rechazaba la oferta de la Unión Europea y acto seguido las manifestaciones de la Plaza de la Independencia de Kiev comenzarían a recibir el apoyo occidental[2]. La cuestión es saber cual pudo ser el motivo del repentino interés de la UE y de EEUU para atraer a Ucrania a la órbita occidental. El factor geopolítico es de capital importancia, pero, también cobra especial relevancia el componente económico. En este terreno hay varias posibilidades: los beneficios de la explotación de los recursos energéticos de Ucrania, el debilitamiento de la posición de Rusia y la defensa del dólar como la moneda mundial de referencia.

Rusia y Ucrania

La posición de Ucrania en el mapa hace que su vinculación con Rusia vaya más allá de una historia y una cultura compartida. Ucrania es una pieza fundamental para completar la estrategia de seguridad de Rusia en sus fronteras occidentales.

Sin Ucrania bajo su influencia, la Federación Rusa no podría crear una cobertura geoestratégica contundente en sus fronteras occidentales, sus vínculos geopolíticos con Europa y el Cáucaso serían demasiado inestables; el cambio de orientación del gobierno ucraniano le restaría fuerzas y sería un factor fundamental para desestabilizar su influencia sobre Bielorrusia, otro pilar geopolítico fundamental.

Además, Rusia no podría asegurar su supervivencia como potencia[3] y el gobierno de Putin estaría debilitado para poder continuar con su promoción de un modelo multipolar de las relaciones internacionales donde su país se perfila como “polo” de poder.

La multipolaridad que pretende Rusia se traduce en relaciones institucionalizas donde los acuerdos bilaterales y multilaterales marcarían la pauta para la organización de un sistema internacional regulado por las grandes potencias, de esta manera podrían frenar el proceso de globalización occidental[4], entendido en todos los sentidos, también en el económico, mediante un desplazamiento del dólar como moneda de referencia universal.

Rusia e Irán utilizarán sus monedas nacionales en los intercambios comerciales mutuos[5], China y Rusia también apuestan por el desplazamiento del dólar[6], y el pasado julio el conjunto de los BRICS acordaron la creación de su propio “banco”[7], que seguramente dejará a la moneda de referencia mundial a un lado. Si estas grandes potencias emergentes dejan de utilizar el dólar, y todo este excedente monetario vuelve a EEUU la inflación se dispararía de tal manera que el gobierno de Estados Unidos tendría que lidiar con el empobrecimiento general de su población y el problema de la financiación de estado a largo plazo. Una Rusia debilitada provocaría un retroceso en el cambio de paradigma monetario.

La independencia energética de Ucrania y Burisma Holding

La acusada supeditación energética de Moscú es uno de los puntos débiles de Ucrania, la idea de independencia energética fue una de las apuestas de depuesto presidente Victor Yanukovich. Según la  la Energy Information Administration de Estados Unidos, Ucrania ocupa el tercer puesto de las reservas de gas esquisito (shale gas) en Europa.[8] Mediante la técnica del franking, desarrollada principalmente por tecnología estadounidense, Ucrania podría ser independendiente en materia energética e incluso llegar a ser la competencia directa de Rusia en el mercado europeo.

Estas reservas despertaron el interés de grandes petroleras con las que Yanucovich había firmado varios acuerdos, los nombres son de sobra conocidos: Chevron tiene un contrato de 50 años de duración del gas esquisito del oeste de Ucrania, Royal Duch Shell y  la petrolera italiana ENI también han realizado sus inversiones en suelo ucraniano. Con respecto a los proyecto de extracción del gas en la península de Crimea, ExxonMobile, Repsol e incluso Petrochina se han interesado en realizar sus proyectos[9]..Los motivos para la anexión de Crimea además de históricos y étnicos son eminentemente estratégicos y económicos. No solo para que la mayor potencia continental que es Rusia tenga su salida a mares cálidos, si no para continuar asegurado que la empresa estatal Gazprom tenga una situación privilegiada en el mercado Europeo; la estabilidad de la economía rusa depende en gran medida de los beneficios de la exportación de recursos energéticos.

Hasta aquí todo parece encajar, pero resulta que tan sólo tres meses después de la caída de Yanukovich la mayor empresa de gas privado de Ucrania, Burisma Holding, nombra al hijo del vicepresidente Joe Biden[10] –el cual había exigido a Yanukovich el pasado 21 de febrero que retirarse a su policía, siendo más sencillo para los grupos atrincherados en Maidán ocupar los edificios oficiales de la República-  su consejo de administración. Según una investigación del Centro de Acción contra la Corrupción (ANTAC) de Ucrania la propiedad de Burisma Holding está vinculada a Privat Bank, entidad controlada por el oligarca  Ihor Kolomoysky[11], actualmente gobernador  de Dniproppetrovsk Oblast, una provincia del sur de Ucrania. Este curioso político de la Ucrania democrática ha sido asociado con la financiación  de fuerzas paramilitares que asesinaron a los rusos étnicos del este de Ucrania.

Otro acontecimiento curioso: Chevron patrocinó el pasado 13 de diciembre de 2013 una conferencia en el Club Nacional de Prensa en Washington, en la que la Asistente de la Secretaría de Estado para Europa, Victoria Nuland[12], (que había regresado de Kiev), se dirigió a influyentes empresarios internacionales, entre los que se encontraban ucranianos, para manifestar que Ucrania debería firmar un nuevo acuerdo con el FMI,  gracias al cual conseguiría que las inversiones extranjeras aumentaran.

Victoria Nuland en Kiev

Victoria Nuland en Kiev

La misma postura fue adoptada por la Unión Europea en sus conclusiones sobre Ucrania aprobadas por el Consejo Europeo el 20 de marzo de 2014  en las cuales insta al país “a recibir ayuda macro financiera y subraya que es esencial llegar a un acuerdo con el FMI (…) Los estados miembros de la UE están de acuerdo en coordinar sus posiciones con el FMI y por supuesto a realizar las reformas estructurales necesarias para poder mejorar la situación de su economía”[13]. Un acuerdo de Ucrania con el FMI o con la Unión Europea se traduciría en una gran influencia de estos actores en los asuntos de política doméstica, la indudable convivencia de la clase política con las grandes petroleras es evidente, y el “peligroso” fraking sería el último recurso de una economía derrumbada, lo que aportaría grandes beneficios a las petroleras debilitando a economía rusa. La ganancia geopolítica y económica sería del todo satisfactoria para los gobiernos occidentales.

Las sanciones a Rusia y el riesgo para la Eurozona

Las sanciones económicas a Rusia pueden dañar la Unión Europea, actualmente hay una gran exposición de los bancos franceses, alemanes e italianos  a los bancos rusos; es decir, si los bancos rusos se quedan sin dinero no podrán pagar a sus homólogos de la eurozona; aunque J.P. Morgan y Morgan Stanely afirman que el impacto puede ser menor, también alertan del peligro de que este impacto venga de los países de Europa Oriental, con lo cual el impacto económico sería más importante e incluso podría llegar a afectar a la endeudada economía norteamericana[14].

La situación económica de los países bálticos es problemática, la mayoría de sus empresas no se han diversificado y se proyectan hacia Rusia, que es uno de sus principales aliados comerciales[15], si Rusia decidiese romper sus acuerdos de comercio con estos países, su economía sufriría una peligrosa recesión que afectaría al resto de la Eurozona.

Los grandes ingresos que las multinacionales petroleras obtendrían gracias al fracking en suelo ucraniano y el daño que se ejercería sobre la economía rusa tanto económica como geopolíticamente son motivos suficientes para interpretar que detrás de los motivos que han llevado a Occidente a apoyar al movimiento anti-Yanukovich está el mantenimiento de actual modelo de las relaciones internacionales, que solo se puede sostener con un dólar fuerte que sirva de divisa de referencia mundial.

Referencias

[1] Entre otros ‘donantes’ que actúan en Ucrania y enumeran entre sus objetivos la promoción de la democracia y el apoyo de la sociedad civil en varios países, se encuentran el CIPE (Center for International Private Enterprise), que donó a Ucrania 359.945 dólares, el IRI (International Republican Institute) con un aporte a la democracia ucraniana de 250.000 dólares y el NDI (National Democratic Institute) que no escatimó en desembolsar unos 345.000 dólares para el país”.  Derrocar a un presidente requiere financiación, y curiosamente desde Estados Unidos y a través de la Fundación Nacional para la Democracia (NED) y otras instituciones vinculadas a la misma -a su vez conectadas con la CIA-  fluyeron las donaciones a Ucrania acompañadas de una campaña mediática internacional contra el presidente Yanukovich. Esta misma institución ya hizo circular dólares durante la guerra de los Balcanes para orquestar una campaña contra Milosevic. Véase: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/121969-eeuu-financiar-disturbios-

http://www.ronpaulinstitute.org/archives/featured-articles/2014/march/06/regime-change-blueprint-the-ned-at-work.aspx

[2] http://actualidad.rt.com/actualidad/view/113884-subsecretaria-eeuu-nuland-galletas-manifestantes-kiev

[3] Gutiérrez del Cid, Ana Teresa: “La Revolución Naranja en Ucrania y la estrategia de Rusia”,  Revista de Relaciones Internacionales de la UNAM, nº 97, 2007.

disponible en  //revistas.unam.mx/index.php/rri/article/view/18430

[4] Makarychey, Andrey: “Rusia en un mundo multipolar: El papel de las identidades y los mapas cognitivos” en: Revistad CIDOB d´Afers Internacional, nº 96, 2011, disponible en : http://www.cidob.org/ca/publicacions/articulos/revista_cidob_d_afers_internacionals/96/rusia_en_un_mundo_multipolar_el_papel_de_las_identidades_y_los_mapas_cognitivos

[5] http://actualidad.rt.com/economia/view/141964-rusia-iran-boicotean-dolar-estadounidense-comercio

[6] http://actualidad.rt.com/actualidad/view/146524-putin-rusia-monedas-acuerdos-china

[7] http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/07/140714_economia_brics_nuevo_banco_jgc

[8]Polonia, Reino Unido y  Francia también disponen de tales recursos energéticos pero se niegan a explotarlos debido a las posibles consecuencias ambientales causadas por el fraking, el método que sería utilizado para la explotación de estas reservas

[9] http://consortiumnews.com/2014/04/24/beneath-the-ukraine-crisis-shale-gas/

[10] Sobre la polémica de la contratación de hijo de Joe Biden y personalidades cercanas al secretario de Estado John Kerry. http://time.com/2964493/ukraine-joe-biden-son-hunter-burisma/

[11] http://antac.org.ua/en/2012/08/kings-of-ukrainian-gas/

[12] http://www.informationclearinghouse.info/article37599.htm

[13] Conclusiones sobre Ucrania aprobadas por el Consejo Europeo 20 de marzo de 2014, disponible en: http://www.consilium.europa.eu/uedocs/cms_data/docs/pressdata/es/ec/141715.pdf

[14] http://www.fundspeople.com/noticias/que-bancos-europeos-estan-mas-expuestos-a-rusia-132178

[15] Grigorjeva, Jekaterina: “Los países bálticos ante la crisis de Ucrania. Un escenario abierto”, Instituto Español de Estudios Estratégicos, Texto disponible en: http://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_opinion/2014/DIEEEO69-2014_CrisisUcrania_J.Grigorjeva.pdf

LA VENGANZA DE LA GEOGRAFÍA, Cómo los mapas condicionan el destino de las naciones

En épocas convulsas y de agitación humana la atención de los decisores políticos vuelve de nuevo a centrarse en los mapas; la vieja y casi olvidada  geopolítica emerge de nuevo a la vanguardia de los discursos que de algún modo tratan de explicar  el porqué de las dinámicas internacionales.

images

El periodista y analista político neoyorkino Robert D. Kaplan, trata de desvelar en su libro La venganza de la geografía las claves de  actuación de las potencias principales en la era contemporánea.  Impera en su discurso la visión anglosajona de la política mundial, pareciendo que el trasfondo del documento, es la confección de un programa de política exterior para  que los Estados Unidos aseguren el sistema unipolar. Propaganda, geografía, historia y política son los ingredientes fundamentales de este ensayo.

El ser humano ha prestado atención a la geografía desde la época de Eratóstenes, pero no será hasta el siglo XIX cuando Johan Rudolf Kjellén acuñara el vocablo “geopolítica”.  Kjellén fue el precursor de una amplia miríada de autores y teóricos como Halford John Mackinder, Nicholas John Spykman y Alfred Thayer Mahan, entre otros, de los que se valdrá Kaplan para elaborar una guía de las debilidades y ventajas de los  estados que compiten a día de hoy por aumentar su poder e  influencia tanto a nivel regional como mundial[1]. El libro devuelve  así al mapamundi físico una importancia que dentro de los círculos intelectuales estadounidenses que parecía haberse perdido tras la caída del Muro de Berlín.

Rusia, China, India, Estados Unidos, Alemania (Unión Europea) Irán y Turquía serán los protagonistas de este análisis.

Kaplan se muestra como un realista [2]adepto a los determinismos probabilístico de Raymond Aron, realizando continuas comparaciones de las realidades pasadas –tanto históricas como geográficas– de los distintos estados para explicar su posición y su proyección internacional en la actualidad. Aunque no se deja llevar por el imperativo determinista enfatizando en la posibilidad que tiene el ser humano para vencer los condicionantes geográficos.

Sin embargo se olvida  de mostrar que la geografía no solo puede ser modificada por los individuos, sino que existen otros factores influyentes, como los propios condicionantes naturales.

El mundo físico está cambiando debido a la acción de la meteorología, el aumento de temperatura, los deshielos árticos, huracanes y terremotos que  modificarán la geografía tal y como se muestra actualmente. Como el propio Kaplan señala,  el posible  deshielo de océano Ártico (otra vía marítima que poco a poco abría nuevas sendas para Rusia),  con las previsibles consecuencias sobre los flujos del comercio mundial; resulta cuanto menos curioso que el escritor no haya profundizado más en estos aspectos.

El mundo de Kaplan es el de Mackinder y Spykman, haciendo un símil entre el “cinturón yermo” del primero y el “anillo continental” del segundo. Spykman, considerado el padre de la geopolítica norteamericana, pone de manifiesto que el corazón de la Isla Mundial no es más importante que el dominio del Rimland (anillo continental que bordea Eurasia), zona muy convulsa y plagada de conflictos.

image008

La actualidad internacional parece darle la razón a Mackinder cuando alude a que la Europa oriental es la llave del corazón del continente; Ucrania entre la OTAN y Rusia ha estado desestabilizada desde el pasado mes de noviembre de 2013. Los acontecimientos trajeron consigo las declaraciones casi similares de la UE y USA en las que se instaba al hoy fugitivo presidente a frenar la situación y  convocar elecciones.

La instrumentalización de las protestas  parece obedecer a un patrón que se repite desde el Túnez de Ben Alí, la contrarrevolución a Mursi, la intervención en Libia o el intento de intervención en Siria, salvando las distancias (los golpes de estado parecen haber cambiado en su formulación en los últimos años, hoy se hacen con revueltas populares y en nombre de la democracia). En este caso las políticas exteriores de USA y la Unión Europea han ido de la mano (al contrario de lo que sucedió en Irak 2003). Con el  previsible cambio de tendencia ucraniano, USA se asegura de la contención de la influencia rusa en el corazón europeo.

En el Oriente Medio la principal potencia geopolítica es el pivote iraní, una influencia occidental en el país se traduciría en una influencia a nivel regional.  La teoría del Rimland está en plena conexión con las ideas de Mahan, ya que  Spykman destaca la importancia del Rimland con las conexiones marítimas que sirven de comunicación.  Pero también  con contención  y estrategia militar como la que lleva USA contra China conteniendo su influencia naval a través de  las bases militares estadounidenses en sus espacios acuáticos más cercanos.

Más allá de la geografía, las ideas políticas, la religión y la cultura son factores desencadenantes de manifestaciones políticas que a nivel global puede afectar al rumbo de las tendencias sobre las que se vehiculan las relaciones internacionales. La geografía física determina ciertos aspectos, pero evidentemente no todos. Pero lo cierto, es que hay zonas en el mundo que parecen destinadas a una desestabilización constante dada su importancia geopolítica.

El auge de lo que Kaplan define como tecnología disruptiva (El famoso gusano informático Stuxnet, con el que se dañó el programa nuclear iraní, da buena cuenta de la importancia que la tecnología ejerce), dispuesta a romper el statu quo del poder internacional establecido, parece que desembocará en una tendencia multipolar, donde los grandes bloques regionales con sus potencias a la cabeza lucharán por el control de recursos de esos territorios.  La tendencia multipolar se evidencia en la denominada “segunda era nuclear” donde los países del Tercer Mundo podrán tener acceso a la tecnología atómica  con la que tratarán de evitar la influencia extranjera sobre la soberanía de sus territorios.

A partir de estas teorías Kaplan analiza los estados principales con los que USA tiene que lidiar para conservar el poder mundial. Para el periodista el peligro más alarmante es China y recomienda también una mayor atención a la frontera mexicana, donde las presiones demográficas de la población latina podrían hacer tambalear al nacionalismo estadounidense.

CHINA-INDIA

La República Popular China tiene su propia área de influencia comercial segura, donde las pocas oposiciones como la de Vietnam se salvan satisfactoriamente mediante el comercio. Una economía creciente,  dispuesta al control marítimo (con la construcción de la armada)  y a la expansión de sus comunicaciones con aquellos estados -Turkmenistán, Kazajistán e Irán-  en los que encontrará los recursos para su abastecimiento energético.

Sus características internas e históricas de centralización y el control férreo del Partido Comunista son un freno al cambio  y  garantía de cohesión para que la sociedad permanezca bajo ese régimen político.

Este último aspecto la diferencia de la India, el  otro gigante económico, que amplía sus conocimientos militares con las teorías de Mahan y con un creciente ejército, pero con una particularidad, que no viene determinada exclusivamente por la geografía si no de la división social de la castas, las revueltas naxalistas, las insurgencia étnicas del noroeste (movimientos separatistas en el Punjab, Assam…) y el terrorismo islámico dada la cooperación entre Pakistán y Bangladesh y la radicalización del fundamentalismo hindú apoyado de manera taxativa por Indira Gandhi,  hacen que la India debido a la permeabilidad de sus fronteras soporte más tensiones que China y corra el riesgo de no controlar su territorio, como su historia ha demostrado. De ahí que desde la óptica estadounidense China obtenga más atención.

IRÁN

La República Islámica de Irán es otro de los focos de interés para Estados Unidos, según Kaplan. Israel es el  aliado americano más firme en la región.

El autor acierta al destacar la importancia geográfica iraní y los recursos que alberga en su territorio. Desde su posición geográfica, Irán, se pueden expandir en todas las direcciones; siendo ya una gran potencia en el mundo antiguo conserva su legado histórico y cultural en mayor medida que  el resto de países de la región. Según Michael Axworthy, académico  británico antiguo encargado de la sección de Irán en la British Foreign & Commonwealth Office entre 1998-2000, citado en el libro, la idea de Irán es un imán de civilizaciones, y podría convertirse en un precedente para que otros territorios próximos siguiesen sus pasos. Con zonas de influencia destacadas y acusado de auspiciar diversos movimientos islamistas y terroristas como Hizbolah en el Líbano y Mahir en Irak, trata de aumentar su dominio ideológico en mundo árabe en contraposición a la Arabia Saudita suní y aliada de USA.  El desarrollo de su programa nuclear lo ha llevado a soportar numerosas sanciones económicas, en contra de la voluntad de Rusia, China y Turquía.

TURQUÍA

Turquía, otro país central geopolíticamente, se encuentra en una transición entre el kemalismo pro europeísta de Ataturk y el acercamiento hacia los territorios islámicos a través de las políticas del presidente Erdogan.

RUSIA

Rusia, el archienemigo de USA acusado de imperialista e expansionista dada la inseguridad de sus fronteras abiertas y tratando de ejercer su dominio, solo pretendería mantener su antiguo espacio de influencia. La guerra de Georgia en 2008 y las presiones sobre Ucrania a día de hoy serían dos ejemplos claros de la importancia que para los sucesores del viejo imperio de los zares tiene el mantener un espacio estratégico de influencia.

OBRAS DE CONSULTA

Libros y artículos

-Donnelly, Jack (1999), “El realismo y el estudio académico de las relaciones internacionales” en James Farr, John S. Dryzek y Stephen T. Leonard (eds.), La ciencia política en la historia, Istmo, Madrid, pp. 227-256.

-Gallois, Pierre M. (1992), Geopolítica: Los caminos del poder, Ediciones ejército, Madrid.

-Kaplan, Robert D. (2012), La venganza de la geografía: Cómo los mapas condicionan el destino de las naciones, RBA,  Barcelona.

-Lacoste, Yves (2009), Geopolítica, Síntesis, Madrid.

-Mackinder, Halford J. (2010), “El pivote geográfico de la historia”  en Geopolitica(s), vol. 1, nº 2, pp. 301-319 (e.o inglesa 1904).

-Schölogel, Karl (2007), En el espacio leemos el tiempo. Sobre Historia de la civilización y Geopolítica, Siruela, Madrid.

Recursos electrónicos

 http://librospeligrosos2.blogspot.com.es/2013/02/la-venganza-de-la-geografia-por-robert.html

http://www.anuarioasiapacifico.es/pdf/2006/018Bernat_Masferrer.pdf

 

 

[1] Una buena introducción a la geopolítica puede verse en: Pierre M. Gallois, Geopolítica: Los caminos del poder, Ediciones Ejército, Madrid, 1992.

[2] Una breve introducción al realismo puede encontrarse en: Jack Donnelly, “El realismo y el estudio académico de las relaciones internacionales” en James Farr, John S. Dryzek y Stephen T. Leonard (eds.), La ciencia política en la historia, Istmo,  Madrid, 1999, pp. 227-256.